Si se cree lo que publica el New York Times, Larry Summers sigue molestando a mucha gente. Ya se conoce al consejero económico de Barack Obama por cargar con un estilo de personalidad difícil, su sucio carácter, su arrogancia y su capacidad para llamar por teléfono a todos sus colaboradores a cualquier hora del día y la noche. Pero también se le conoce por su excelente competencia en materia económica y su espíritu de síntesis.

Austan Goolsbee
Hace unos días que nos hemos enterado de que estas cualidades las ha llevado al ejercicio de sus funciones en la Casa Blanca. El directivo debía llevar tiempo frotándose las manos mientras esperaba un encuentro con el presidente de los Estados unidos en persona. Los otros dos consejeros económicos, Christina Romer y Austan Goolsbee, que no dependen de él, tuvieron también la ocasión “de discutir” las cuestiones del momento actual de la economía norteamericana con un Summers más combativo que nunca. Y ojito porque para aguantar a este señor hay que tener mucho valor.
Está claro que a Obama le gusta que sus consejeros discutan y no estén de acuerdo en las decisiones a tomar. Es muy amigo de los debates y las discusiones; y esto, me parece una buena señal en los tiempos económicos tan turbulentos que nos está tocando vivir.
Goolsbee no es tan extremista e intervencionista como nos estábamos empezando a temer. En efecto estaba en contra del rescate de Chrysler tal como Geithner, el Secretario del Tesoro, lo propuso. Este profesor de Economía de la Universidad de Chicago, que aconsejó a Obama durante su campaña, conoce al Presidente desde hace tiempo. Ahora bien se atrevió a avanzar que había contradicción entre un rescate de Chrysler (fabricante de segunda categoría) y un rescate de GM (gigante mundial).
Por otro lado según él, el compromiso de nuevos fondos públicos para Chrysler no se justificaba inevitablemente, a diferencia de créditos liberados para ayudar a los bancos el otoño pasado.

Christina Romer
Goolsbee es también el que había dicho a los representantes del Gobierno canadiense durante la campaña que no era necesario preocuparse por la retórica antilibre intercambio de Barack Obama y sobre todo no imaginar que era serio cuando hablaba querer renegociar el acuerdo de libre comercio norteamericano. Goolsbee tenía razón. Era una muy mala promesa que Obama muy hizo bien de no mantener en el timepo. ¿O no?
Imagen: Austan Goolsbee por Joyce Boghosian para Official portrait of CEA member en Wikimedia Commons