
Toronto, sede de la última cumbre del G-20
Ayer domingo se dió por finalizada la cumbre de Toronto cuyas conclusiones parecen preveer un clima de acuerdo entre todos sus representantes. Como máximo objetivo y punto en común se encuentra la necesidad de llevar hasta sus últimas consecuencias la reducción del gasto público. Para el año 2013 se pretende reducir el déficit a la mitad, esa es la conclusión coral a la que se ha llegado en la presente cumbre. Eso sí, el camino y el ritmo que cada Estado elija depende muy mucho de su situación económica.
Sin embargo, sí hay unas pautas comunes para la mayoría y esas son la congelación de los planes de inversión pública, la reducción de los subsidios y la subida de impuestos. Todo ello en pro de una hipotética recuperación que sirva para prevenir y afrontar el envejecimiento de la población y evitar a las generaciones venideras todo un legado de deuda pública.
En este sentido, el presidente Barack Obama lo tiene mucho más difícil que sus homólogos europeos. Pese a que la fecha oficial para empezar las reformas económicas es el 2011, países como Francia, Gran Bretaña o España ya se han puesto manos a la obra. En el futuro, los 20 países industrializados y emergentes planean reunirse en el país galo para 2011 y en México en 2012.
Fuentes: El País
Toronto Skyline por ilkerender en Flickr