El Club de París es un organismo financiero internacional, conformado por representantes de 19 de los países más ricos del mundo, quienes se encargan de la situación de los países endeudados y altamente endeudados en todo el mundo. Su función básicamente ha girado hacía la reestructuración de las deudas, cancelación o un alivio de las mismas.

Su nombre proviene de dos hechos históricos. El primero de ellos hace referencia a que en 1.956, representantes financieros de Argentina se reunieron con sus acreedores con el fin de llegar a un acuerdo para solventar el problema que le generaba al país austral su deuda, reunión que se llevó a cabo en la capital francesa. Por otra parte, se debe a la reunión que los miembros del organismo tienen cada seis semanas, en las oficinas del Ministerio de Economía, Finanzas e Industria de Francia, en la ciudad de París. Actualmente el jefe de la organización es Xavier Musca, quien se desempeña como el Director General del Tesoro y del Departamento de Política Económica de Francia.
Para la década de los años noventas, el Club decidió hacer una división entre los países a los que estudiaba por ser deudores. De eso se hizo una división entre un grupo denominado los Países Altamente Endeudados PAE y su contraparte, los Países No Altamente Endeudados PNAE. La intención con esto era poder ayudar con reestructuraciones más favorables de la deuda a los países que más lo necesitaban, manteniendo en el statuo quo con los países que no se encontraban en una situación tan crítica.
No obstante lo anterior, el Club De París no ha estado exento de críticas y mucho odio por parte de algunos países a los que ellos vigilan. Después de haber re codificado sus estatutos gracias a los diálogos Norte-Sur que se iniciaron en los años setentas, la verdad es que el Club ha sido un instrumento de los países más poderosos en contra de los más pobres y endeudados, quienes no han tenido la posibilidad de construir su propio club de apoyo, o si quiera negociar sus deudas de manera colectiva.
El asunto data desde 1.982, tras la declaratorio de mora de Méjico sobre los pagos de su deuda, dándole comienzo a la crisis de la deuda en América latina. Frente a este hecho, los gobiernos de los países más endeudados decidieron juntarse para renegociar su deuda con el Club De París La respuesta inmediata del presidente Ronald Reagan fue la de usar todo su poder e influencia para evitar que el Club de los Deudores se hiciera realidad, y desde ese día hasta hoy la aglomeración no se ha podido llevarse a cabo.
Gracias a esto, lo que en realidad ha sucedido es que el Club de París se ha convertido en un cártel que maneja las deudas de los países más pobres del mundo, pero a favor de los países acreedores. Después de los hechos de los años ochentas, lo que se ha visto es que la situación para los países más pobres en total no ha mejorado, puesto que el aumento de la deuda ha sido constante y considerable para los países ricos.
A pesar de los más de 54 billones de dólares que los países del Club han condonado o ayudado a refinanciar a los países más pobres, el monto total de la deuda no se ha reducido. Un claro ejemplo de lo anterior lo podemos estudiar con el caso de Nigeria, quien en abril de 2.006 fue el primer país africano en pagar la totalidad de su deuda al Club.
Para 1.985, la situación de Nigeria era la siguiente: debía al Club 19 billones de dólares, después de haberle pagado a este más de 35 billones, sobre un préstamo de 15 billones del que aún debía 35 billones, los que terminó pagando en abril de 2.006. En ese sentido, es notorio el inmenso costo financiero que para un país como Nigeria ha sido el pago de la deuda al Club. El costo para los ciudadanos, quienes seguramente no han visto un solo centavo de todo ese dinero, ha sido infinitamente mucho mayor.
La manera como el Club ha decidido manejar las deudas de los países más pobres ha sido por medio de la reestructuración de las mismas de países en bancarrota. De esa manera se calcula que ha manejado la suma de 504 billones de dólares de deuda bilateral, contratada por países de Asia, África y América Latina.
En el contexto de lo comentado hasta ahora, es de resaltar el inminente carácter político que el organismo ha tenido, siendo muestra de que es una herramienta de influencia y poderío de los países más ricos en contra de los más pobres. Un hecho trascendental se vio cuando el Club condonó la totalidad de la deuda a Irak después de la invasión norteamericana, así como la absolución de más del 60% del monto debido por Polonia después de que decidió apoyar la invasión a ese país; mientras que a los países afectados por el tsunami tan sólo se le ofreció un año de gracia sobre sus obligaciones crediticias.
Por otra parte, es importante anotar la inmensa cercanía que mantienen los integrantes del Club de París con los organismos multilaterales como el FMI y el Banco Mundial. Dado esa cercanía entra ambos, es que los programas de ajuste estructural tan fuertemente criticados del FMI han encontrado más apoyo, dado que el Club condiciona a los países a que hagan caso a las imposiciones de los mismos, al costo de prestarles dinero.

En ese sentido, pareciera ser lógico que los países más endeudados del mundo actúen en pro de sus intereses y decidan enfrentar al Club, organismo que tanto daño le ha hecho a los pueblos más pobres del planeta. Es en ese sentido que se le da la bienvenida al Banco del Sur en Latinoamérica, ente creado con la intención de eliminar la dependencia de los países sobre los grandes acreedores mundiales. Igual de valido son las operaciones que se hacen a nivel mundial de pago de la deuda, como el último caso de Argentina, con la intención de hacerle perder influencia al mismo sobre las políticas internas de los países más atrasados.

Añadir a Del.Icio.Us




Comentarios de “El Club De París”
Aun no se han realizado comentarios.