
Home Banking: Banca electrónica
Entre los muchos servicios que te ofrece la e-banca se encuentran la consulta de saldos de cuentas, pagos a proveedores, a empleados y de servicios, pago de impuestos, manejo de inversiones, adquirir seguros y realizar depósitos virtuales o transferencias.
Sin embargo existen cuestiones de seguridad que hay que tener en cuenta para no pasar malos momentos y ser víctima de un delito cibernético.
Los principales fraudes a los que nos exponemos al usar servicios financieros por Internet son el ‘Phishing’, una serie de técnicas empleadas para robar la identidad electrónica de un individuo y acceder a las cuentas para realizar fraudes.

Phishing: Riesgos del uso de la Banca Electrónica
Para resguardarnos de ellos es importante tener en cuenta las formas más comunes en que usualmente se presentan los riesgos de robo de identidad o fraude electrónico:
Si recibes un correo electrónico donde te informan que tu servicio de Banca electrónica ha sido suspendido por diversas causas y debes seguir un “procedimiento” enviado en archivo adjunto para reestablecerlo, desconfía.
Puede tratarse de un troyano que atrapará tus contraseñas del administrador de tu ordenador para luego ser usados en diversos fraudes por delincuentes.
Si en el correo te indica que debes ingresar a un sitio de internet de una supuesta institución financiera del cual te proporciona el link para que “confirmes” tu información confidencial, desconfía.
Allí puede haber un formulario con intensiones diferentes de las que crees o bien un troyano que se instlará en tu ordenador y hará igual procedimiento que el anterior.
Los consejos para no ser víctima del fraude electrónico:
no uses links proporcionados en correos electrónicos, escribe la dirección URL en tu navegador cada vez, o utiliza tus Favoritos para el mismo fin.
Cuando ingresas a un sitio seguro la dirección URL es HTPPS (S significa “seguro”) y también puedes ver el dibujo de un pequeño candado que te indica que estás protegido.
Resguarda tu identidad electrónica pues un delincuente bien entrenado podría acceder a tus contraseñas, ver tus saldos, ordenar traspasos, comprar productos y hacer de cuenta que eres tú.
Utiliza combinaciones de Mayúsculas/Minúsculas, Números, y si el sitio lo permite, símbolos. Intenta que la misma no sea deducible o parecida a otras contraseñas.
Cámbiala con cierta frecuencia, se recomienda cada 60 ó 90 días para dificultar aún más el posible robo de las mismas.
Los ordenadores públicos son muy riesgosos para estas acciones, evítalas, así también como usar redes WiFi no seguras, alguien podría estar espiando lo que haces y obtener tus accesos.
Recuerda que tu Banco nunca solicitará tus datos confidenciales por teléfono o mail; si recibes un correo donde te piden contraseñas, números de cuenta, claves de acceso, NIPs u otros, desconfía.
Mantener el ordenador libre de virus y spyware te ayudará a tener seguridad electrónica.
Es muy común que el software ilegal contenga virus y spyware con el que los delincuentes podrían conseguir tus datos de acceso bancarios.
Siempre que termines tus operaciones bancarias, haz clic en el botón ‘Cerrar Sesión’ o ‘Salir’ y cierra la ventana del explorador que has usado.
Además de la seguridad electrónica es importante que cuides tus datos, si tienes las contraseñas anotadas en un sticky de tu ordenador, o en tu móvil, perderás en seguridad.